Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH)

Tabla de contenidos:

TDAH

¿Qué es el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH)?

El TDAH es un trastorno del neurodesarrollo que se detecta en la infancia, pudiendo permanecer en edades adultas. Se caracteriza por un déficit en la atención y el control de impulsos y un aumento en la actividad motriz. Los resultados de los estudios, tradicionalmente, evidenciaban que era un trastorno más frecuente en niños que en niñas. En la actualidad se aprecia una igualdad entre ambos sexos. Prevalece en los niños el subtipo hiperactivo y en las niñas el subtipo desatento.

Puede ser un trastorno orgánico, heredado genéticamente o adquirido; se piensa que las causas del TDAH son múltiples. Parte de una base genética que marcaría la tendencia a padecerlo, a expensas de la interacción ambiental para su manifestación. Actualmente se habla de la interacción genes-ambiente como causa principal del TDAH.

Las causas ambientales influyen y modulan el desarrollo del trastorno. Entre algunos de los factores ambientales, caben destacar:

  • La prematuridad.
  • La adopción.
  • Los malos vínculos de apego y las malas relaciones padres-hijos.
  • La inestabilidad familiar y/o una crianza poco adaptativa.
  • Dificultades en el periodo prenatal y/o perinatal. Problemas durante el parto.

Las causas perinatales son de suma importancia. En el artículo dedicado al Reflejo de Galant y las causas del TDAH, conocerás bien este reflejo primitivo y cómo influye en la aparición de síntomas relacionados con los déficits de atención e hiperactividad.

TDAH, síntomas y subtipos

Generalmente, los padres acuden a consulta preocupados por el bajo rendimiento escolar que presentan sus hijos. También son sorprendidos por cambios en su conducta y en la forma de relacionarse con los demás. Estos síntomas pueden mostrarse de forma repentina, sin motivo aparente y a pesar de tener el niño una inteligencia normal.

Déficit de atención con hiperactividad

El TDAH se caracteriza por la prevalencia de déficits de atención, hiperactividad e impulsividad. La falta de control de impulsos y la desinhibición de conducta son síntomas característicos del trastorno. El TDAH puede expresarse dentro de tres subtipos, pudiendo aparecer muestras de impulsividad en cualquiera de ellos:

Subtipo déficit de atención

Predominio de déficits de atención, es el menos frecuente. Los niños que lo padecen tienen dificultades para mantener la atención sostenida y son fácilmente distraibles y dispersos.

Subtipo hiperactivos puros

Predominio de síntomas de hiperactividad-impulsividad, es el que más pronto suele detectarse. Los niños afectados sienten la necesidad de moverse constantemente y presentan una marcada dificultad para controlar sus impulsos.

Déficit de atención con hiperactividad. Subtipo combinado

Combina los signos del déficit de atención con los de la hiperactividad. Es el más frecuente de los tres y sus problemas son significativos. Con la llegada de la adolescencia, suelen ir remitiendo los síntomas de hiperactividad e impulsividad.


Síntomas del TDAH en la escuela

Los niños con TDAH tienen un fracaso escolar y un rendimiento peor al esperable según su inteligencia general. Aunque su capacidad para aprender NO es deficiente, su rendimiento es inferior; algunos motivos:

  • Problemas de atención y dificultades para terminar las tareas.
  • Continuas distracciones.
  • Necesidad de movimiento (levantarse del pupitre o balancearse en la silla)
  • Impulsividad por responder en los exámenes.
  • Les cuesta mucho mantenerse ordenadamente en un espacio y tiempo determinados.
  • Se dejan llevar por sus impulsos más inmendiatos a la hora de actuar.
  • Suelen presentar dificultades de aprendizaje en las áreas instrumentales de lenguaje y matemáticas.

En los test de inteligencia suelen tener un rendimiento inferior si los comparamos con niños sin TDAH. Es más notable su fracaso escolar que los posibles déficits en inteligencia. Caben destacar sus problemas de memoria de trabajo y de atención sostenida. Se precisa de una dedicación especial hacia ellos por parte de los profesores. También la ayuda y comprensión desde el entorno familiar para poder mitigar sus carencias en las distintas materias.

Síntomas del TDAH en la escuela

Dificultades con las matemáticas

Las matemáticas son el problema más preocupante en cuanto a materia escolar se refiere. Los niños afectados por TDAH pueden aprenderlas con aparente normalidad durante los primeros años del colegio. Es a partir del 6º curso cuando su rendimiento desciende de forma importante. Este descenso coincide con unas mayores exigencias reflexivas en la asignatura.

Les resulta muy difícil mantener la atención sostenida cuando los problemas tienen un enunciado largo, lo que les impide memorizarlo bien, concentrarse y reflexionar sobre él. Si aparecen déficits en la comprension lectora, tendrán dificultades para interpretar las premisas que se le piden y poder razonarlas y explicarlas. El niño requiere de una ayuda extra que le facilite la tarea explicándole los enunciados de una manera directa y personal.

Algunos niños TDAH tienen déficits en estructuración espacial. Dichos déficits a veces son fruto de problemas visuales, pero mayormente, las causas provienen de una falta de estimulación psicomotriz en las etapas de desarrollo de la percepción visoespacial y de relación con el entorno físico. Los déficits en estructuración espacial dificultan enormemente la comprensión de las matemáticas.

Es muy frecuente la aparición de problemas de coordinación motriz que impiden el desarrollo de las habilidades de escritura necesarias para el desarrollo de la asignatura.

Dificultades con la lectura y la escritura

Las dificultades para la lectura (dislexia) y la escritura (disgrafía), tienen una alta prevalencia entre los niños afectados por TDAH. La incapacidad para mantener la atención sostenida y otras dificultades de corte neuropsicológico, parecen ser la base de dichas carencias. Los problemas de coordinación motriz también les suponen un obstáculo a la hora de poder realizar una escritura legible.

Problemas de lenguaje

Los problemas de lenguaje entre los niños con TDAH, pueden variar desde una simple mala pronunciación de las palabras hasta incomprensión del lenguaje oído y el significado de las mismas. Conviene tener en cuenta que desde muy pequeños, son niños acostumbrados a no contestar cuando se les pregunta algo, a menos que se les haga de forma imperativa y descartándose problemas auditivos. Con el tiempo su lenguaje acaba careciendo de un vocabulario rico y bien pronunciado, afectando a su aprendizaje escolar posterior en materias de lectura y escritura.

Muchos niños afectados por TDAH padecen déficits de estructuración temporal. Estas carencias interfieren en sus capacidades para el adecuado desarrollo del lenguaje.


 

TDAH, causas y síntomas psicomotrices

Causas y síntomas psicomotricesLa adecuada estimulación psicomotriz en las etapas de suelo y la correcta integración de los reflejos primitivos, contribuyen a un buen desarrollo neurofuncional. Con el movimiento mediante el juego, el niño aprende desde el primer momento a relacionarse con su entorno. De esta manera recibe una experiencia sensorial que va activando progresivamente los distintos niveles funcionales de su sistema nervioso central y madurándolo.

En el post dedicado al Reflejo de Galant y las causas del TDAH, encontrarás más información sobre las consecuencias de un reflejo primitivo no integrado.

Los fallos madurativos y la mala integración de las etapas de lateralización perjudican al desarrollo de la jerarquía funcional del sistema nervioso, afectando a los automatismos encargados de seleccionar los estímulos procedentes del exterior. De esta forma, el niño afectado por TDAH se ve obligado a prestar una mayor atención a todos los estímulos que recibe, teniendo que ocuparse de una forma más o menos consciente de dicha selección. Es una de las premisas del TDAH y se manifiesta externamente a través de los siguientes síntomas:

Los trastornos de lateralidad suponen una de las alteraciones más importantes de las que cursan junto al TDAH. No en vano, casi la mitad de de los niños afectados por TDAH, padecen alguna de sus variantes. Las disfunciones del cuerpo calloso adquieren relevancia, destacando los casos de ambidiestros, los de lateralidad cruzada y los de lateralidad contrariada.


Neuropsicología del TDAH, causas y síntomas

NeuropsicologíaDesde la neuropsicología, se analizan las diferencias anatómicas y biológicas que pueden afectar a las diferentes estructuras cerebrales en el TDAH y a su manifestación conductual.

El sistema nervioso está formado por una red de vías que intercomunica unas partes con otras. Esta comunicación se realiza a través de las conexiones sinápticas (uniones entre neuronas) y la acción de los neurotransmisores (sustancias químicas del cerebro encargadas de transportar la información).

En el TDAH hay un desequilibrio entre los neurotransmisores dopamina, serotonina y noradrenalina, lo que genera una comunicación irregular entre varias zonas del cerebro como la corteza prefrontal, los ganglios basales y el cuerpo calloso. El bloqueo de estas estructuras provoca fallos en el sistema ejecutivo del cerebro y en los mecanismos de inhibición y autocontrol.

La dopamina guarda relación con el placer, la motivación, las recompensas y la cognición. La serotonina con el control del estado del ánimo y las emociones, mientras que la noradrenalina (en combinación con la dopamina), es la responsable de los procesos de atención.

La atención

La atención es por excelencia la habilidad cognitiva más afectada en los casos de TDAH. El SARA (sistema reticular ascendente), es la estructura encargada de regular el estado de vigilia, el reflejo de orientación y la alerta; actúa preseleccionando los estímulos que resultan relevantes o novedosos, frente a los que no lo son. Por otro lado, el tálamo es la estructura encargada de filtrar la información que llega a los niveles superiores de conciencia, ubicados en la corteza cerebral o neocórtex. Una mala relación entre el SARA y el tálamo, implica una disfunción a la hora de seleccionar los estímulos relevantes procedentes del exterior, desbordado a otras partes del sistema nervioso con la información que se recibe.

Es el trasfondo de los casos de pacientes TDAH que sufren incapacidad para poder mantener la atención sostenida y la concentración en una tarea determinada. Las disfunciones del SARA están relacionadas con la atención dispersa y las dificultades del niño para dormir.

Funciones ejecutivas

La corteza prefrontal o neocórtex del cerebro es la parte anatómica donde se albergan las actividades mentales más complejas, es el lugar donde se procesa el pensamiento al más alto nivel y la máxima expresión de nuestra conciencia; las conocidas como funciones ejecutivas.

Las funciones ejecutivas son las encargadas de modular la información, de planificar nuestra conducta, de centrar nuestro foco de atención, de organizarnos y de inhibir los estímulos irrelevantes en torno a nuestros intereses personales; son las encargadas de modular nuestra conducta hacia la consecución de metas futuras.

Los afectados por TDAH sufren una limitación en el desarrollo de las funciones ejecutivas, lo que repercute en sus habilidades de memoria de trabajo, de regulación emocional, de inhibición conductual y en las habilidades para la planificación y la solución de problemas.

Memoria

La memoria de trabajo es una habilidad cognitiva severamente afectada en los casos de TDAH. Dentro de sus funciones se encuentra la memoria verbal (internalización del habla), indispensable para la planificación de objetivos y el pensamiento interno, abstracto. Estas carencias están relacionadas con el fracaso escolar y las dificultades de aprendizaje, evidenciando la incapacidad del niño a la hora de poder seguir las instrucciones y resolver problemas matemáticos, así como con una mala comprensión lectora.

En cuanto a la memoria a largo plazo, señalar que es lógico el hecho de que no podemos almacenar en nuestro cerebro la información que no hemos procesado anteriormente, lo cual requiere de una motivación y de la focalización del estímulo a recordar, fijándole la atención. Los recuerdos incompletos son una característica frecuente entre los afectados por TDAH, fruto de la falta de motivación, de atención y de la incapacidad para procesar adecuadamente la información entrante.


Problemas sociales y conductuales asociados al TDAH

Una característica general de los niños con TDAH es la existencia de mal comportamiento y de problemas sociales; son niños molestos, perturbadores, desobedientes y antipáticos. Estas peculiaridades suelen ser no intencionales, pero los adultos suelen responder de manera negativa a estas conductas y al niño suele cogerlo por sorpresa.

Son niños habladores y socialmente activos, muy ruidosos, rápidos y más enérgicos que sus iguales. También son más agresivos física y verbalmente. Se meten en problemas en situaciones en las que otros niños de su edad son capaces de manejarse hábilmente.

La actitud opsicional desafiante aparece con la llegada de la adolescencia, pero puede manifestarse ya en la edad infantil. Se caracteriza por un comportamiento negativista, hostil y desafiante de cara a los adultos, incluyendo a sus progenitores y a figuras de autoridad como los profesores. Se muestran desobedientes, hostiles, rencorosos y coléricos.

La prevalencia del TDAH suele dar paso a un repertorio de conductas relaccionadas con la delincuencia juvenil y la agresividad, caracterizándose por la crueldad hacia otras personas y/o animales, el robo o allanamiento de morada, mentir y engañar, conductas tramposas, provocación de incendios, uso de armas, absentismo escolar, provocación de agresión física, agresividad verbal, conducción temeraria, escaparse de casa, etc.

En este sentido resulta de vital importancia la intervención temprana, el diagnóstico y el tratamiento médico adecuado y la terapia psicológica.


TDAH en adultos

TDAH en adultos

La persistencia del TDAH en la edad adulta es alta, entre el 50-70% de los casos siguen presentando síntomas después de la infancia. Los casos de TDAH en adultos no diagnosticados con anterioridad, suponen una dificultad añadida para la nueva valoración debido a la comorbilidad con otras patologías psiquiátricas y al consumo-abuso de sustancias. A los síntomas típicos de la edad infantil se añaden cuadros de depresión, ansiedad, riesgo de accidentes de tráfico, riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual, etc.

Parece que en la edad adulta los síntomas de hiperactividad disminuyen y se transforman en "inquietud", mientras que los déficits de atención persisten.

Transgresiones continuas a la ley, problemas de abuso de sustancias, dificultad para mantener el empleo, cambios constantes de trabajo, relaciones que acaban prematuramente, facilidad para perder el control, conducción temeraria, perder la paciencia en cualquier actividad y conflictos en las relaciones interpersonales son las características mas frecuentes entre los adolescentes y adultos con TDAH. Los problemas relacionados con la impulsividad son los que más afectan a la vida familiar, laboral y social de estos pacientes.

 


Terapia Cognitivo Conductual y tratamiento para el TDAH

Terapia Cognitivo Conductual y tratamientos para el TDAH

El tratamiento del TDAH conlleva en un primer momento el informar a los padres y profesores de las características de este síndrome. Tranquilizar, relajar y motivar, ya que las familias y el entorno escolar suelen sentirse culpables del comportamiento de estos niños. Ni ellos como adultos son responsables de estas conductas, ya que seguramente habrán hecho lo que consideraban adecuado, ni el propio niño lo es, ya que es algo que forma parte de su persona desde el nacimiento y que no hace de forma intencionada.

Las mejores medicinas serán paciencia, comprensión, ayuda y la firmeza de criterio. De estas va a depender en gran medida el futuro escolar de los niños con TDAH.

En algunos casos se precisará de un tratamiento farmacológico que será prescrito por un medico especialista. Es un tratamiento individualizado que se pautará teniendo en cuenta las necesidades de cada niño, ya que el TDAH no se presenta por igual ni con la misma intensidad en todos los pacientes que lo padecen.

El tratamiento psicológico incluirá a la familia y al entorno social más cercano, ya que ellos tienen un papel crucial para el afrontamiento exitoso. El objetivo es el control de síntomas y la planificación de estrategias para poder hacer frente a los desafíos que se van a ir encontrando los pacientes en su vida cotidiana.

En Nemares Cognitive consideramos el origen neurofisiológico del trastorno y las influencias ambientales para su expresión. Puesto que se trata de un síndrome con causas multifactoriales, su evaluación y tratamiento deben de ser realizados también desde una perspectiva multidisciplinar e integradora:

Terapia psicológica

La Terapia Cognitivo Conductual ha demostrado su evidencia científica para el tratamiento psicológico del TDAH. Desde este enfoque habilitamos al paciente en autocontrol y técnicas de solución de problemas, así como en la adquisición de habilidades sociales, todas ellas imprescindibles.

Desde la Terapia Racional Emotiva Conductual (TREC) atenderemos las dificultades emocionales que puedan aparecer tanto en el paciente con TDAH como en su familia dentro de todo el proceso diagnóstico y/o tratamiento.

Ofreceremos la información necesaria a los familiares, haciendo un abordaje de la situación y acompañaremos en las fases de duelo que pueden darse cuando un hijo es diagnosticado por TDAH.

Estimulación Cognitiva

La efectividad de la estimulación cognitiva está científicamente contrastada. Ofrecemos un servicio de intervención neuropsicológica enfocado a suplir los déficits de atención y memoria, así como para fomentar el desarrollo normal de las funciones ejecutivas. Este tratamiento es totalmente individualizado y personal para cada paciente. Le proporciona una ayuda indispensable y muy efectiva a la hora de "desbloquear" los correlatos neurológicos que subyacen al TDAH.

Terapia Psicomotriz

La terapia psicomotriz contribuye al desarrollo de las habilidades motoras finas y gruesas, al fomento de la estructuración espacio-temporal y al control de impulsos. Desde Nemares Cognitive intervenimos desde una primera exploración psicomotriz del paciente y establecemos un programa rehabilitador adecuado para cada caso.

Nuestros principales objetivos son: reducir la actividad, mejorar la atención sostenida, control de la impulsividad y agresividad, respetar las normas sociales, mejorar las relaciones familiares y sociales, control de las emociones, mejorar el rendimiento académico, mejora de la autoestima, autonomía y aceptación personal.

Tratamiento del TDAH


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