Desarrollo de la lateralidad

Desarrollo de la lateralidad

Tabla de contenidos:

Desarrollo de la lateralidad en los niños

El desarrollo de la lateralidad es un proceso de organización corporal que parte de la especialización de los hemisferios cerebrales en el niño. Al igual que en el desarrollo del lenguaje, el proceso de lateralización tiene un importante componente social y una marcada base genética heredada de nuestra especie. La postura bípeda es exclusiva en el ser humano y es el fruto de la especialización de nuestros sentidos y destrezas motoras.

Hoy quiero hablarte de las diferentes etapas por las que transcurre el desarrollo de la lateralidad durante los primeros años de vida. Vamos a ver las características de cada parte del proceso y algunos consejos para fomentar un buen proceso de lateralización en tu hijo. La consecución de cada una de las fases prevendrá de dificultades de aprendizaje relacionados con la motricidad infantil en el futuro. La lateralidad cruzada es un problema que frecuentemente surge como consecuencia del «salto» de alguna de estas etapas:

Etapas del desarrollo de la lateralidad

Antes de lanzarse a andar, el bebé debe superar las distintas etapas de suelo, desarrollando así su esquema corporal y su motricidad. Son los pilares para una buena comunicación entre su mente y su cuerpo y van a contribuir a la buena fluidez de su pensamiento. Las diferentes formas de gateo y arrastre deben surgir de forma espontánea en el niño, permitiendo el desarrollo saludable de su visión y su propiocepción.

Durante todo este período, el cerebro infantil «busca» la forma de recibir estimulación externa y se va a servir de ella para su organización gradual. La coordinación entre ambos hemisferios, con sus diferencias anatómicas y funcionales, es necesaria para un buen rendimiento. Es a través de un órgano interno conocido como cuerpo calloso donde el cerebro va a encontrar su principal vía de comunicación.

La proliferación de neuronas en el cuerpo calloso, contribuye al adecuado desarrollo motor y cognitivo en el niño. El movimiento, la exploración y el juego son el principal activo de este proceso de maduración neurológica.

Conozcamos más al detalle cada una de las fases:

La etapas prelaterales

Las etapas prelaterales engloban los 4 o 5 primeros años de vida y culminan con el establecimiento de la preferencia como diestro o zurdo, ya al inicio de la escolaridad. Durante este período se establecen las bases funcionales del sistema nervioso hasta afianzar definitivamente el desarrollo de la lateralidad entre los 5 y los 10 años de edad:

Etapa homolateral alterna

Etapa homolateral alterna

La etapa homolateral alterna abarca desde el nacimiento hasta los 6-7 meses de vida:

  • El niño activará un lado del cuerpo y luego otro (ojo, mano, pierna, brazo, oído) y las estructuras cerebrales implicadas. Su cerebro aprende a activar un lado del cuerpo u otro de forma alternante y simétrica. El esquema de movimiento coordina la cabeza hacia un lado y la flexión de la extremidad de ese lado.
  • La fase culmina con el volteo, cuando el niño es capaz de darse la vuelta por sí mismo y ponerse boca a bajo.
  • Es importante en esta etapa la estimulación simétrica cuando el niño recibe alimento. Las madres, durante la lactancia materna lo hacen de forma instintiva, poniendo al niño a mamar de forma alterna. Hay que hacer lo mismo cuando se le alimenta con biberón, cuando jugáis y cuando os relacionáis con él.

Etapa duolateral

Etapa duolateral

La etapa duolateral abarca desde los 6 hasta los 9 meses:

  • El esquema de movimiento de esta etapa empieza sobre los seis meses. El niño coordina el giro de la cabeza de un lado y la flexión de las extremidades del mismo lado.
  • El bebé empieza a moverse mediante arrastre o gateo pero usando los miembros del mismo lado de su cuerpo.
  • Empieza a girar hacia los dos lados, es capaz de arrastrarse hacia delante y el reptado todavía es imperfecto.
  • Se activan las vías visuales de ambos ojos y el niño tiene una percepción simultánea de las imágenes. La capacidad de fijación, seguimiento visual y auditivo se amplían 360 grados.
  • El desarrollo de esta etapa se favorece poniendo al niño boca abajo. Le enseñaremos objetos que llamen su atención para que quiera ir a por ellos. Hay que evitar sentar al niño durante largos períodos de tiempo. Todavía no está preparado para estar sentado y entre otras cosas puede dificultar la integración su visión binocular.Niño-bebe gateando

Etapa contralateral

Etapa contralateralLa etapa contralateral abarca desde los 9 meses hasta los 3 años:

  • En esta etapa el niño coordina el brazo derecho con la pierna izquierda y viceversa. Esto es debido a que el cuerpo calloso establece conexiones entre ambos hemisferios. Las conexiones se van reforzando con movimientos como el gateo contralateral.
  • Cuanto más gatea el niño, más conexiones interhemisfericas establece. Desarrollará mejor su visión binocular y sus movimientos de coordinación y motricidad tanto fina como gruesa. Con el uso simultáneo de los ojos, el niño aprende a mirar de lejos, de cerca y en profundidad.
  • El niño realiza un reptado contralateral completo y se sienta sólo sin ningún tipo de ayuda. Es importante que pase tiempo en el suelo, explorando y reconociendo el mundo exterior. Va mejorando el uso de sus manos y la perfección de la pinza y lo hace para trasladar objetos de un lugar a otro.
  • Poco a poco el niño irá ensayando posturas hasta ponerse de pie, caminar, correr y saltar. Estas habilidades las irá adquiriendo gradualmente. Primero buscará sus apoyos (paredes, sofá, pedirá nuestra mano) y luego lo hará solo. Forzar al niño a que ande en esta etapa, puede suponerle dificultades de aprendizaje posterior relacionadas con la lectoescritura.

Establecimiento de la lateralidad

La lateralidad del niño debe de estar definida alrededor de los 5 años. Consiste en la preferencia natural por emplear un lado del cuerpo para la mayor parte de las tareas. 

Podremos ver cómo el niño tiene una clara preferencia por una pierna a la hora de chutar un balón. También tendrá preferencia por ponerse el teléfono en un oído en vez del contrario. Con la vista preferirá mirar por la mirilla con un ojo en concreto. Comprobaremos su preferencia manual al coger el lápiz para escribir con una mano, etc.

Alteraciones en el desarrollo de la lateralidad

Alteraciones en el desarrollo de la lateralidad

El concepto de lateralidad homogénea hace referencia a la uniformidad por la dominancia de un mismo lado del cuerpo. Esto es, una preferencia común por las extremidades, el ojo y el oído de un mismo lado. Es la situación más saludable y deseable, independientemente de que una persona sea diestra o zurda.

El seguimiento de las fases que hemos visto, facilita que esto sea así. No obstante, pueden surgir alteraciones durante todo el proceso que, recordemos, también tiene una importante expresión hereditaria. El salto de alguna de las fases puede derivar en dificultades motrices y madurativas en el futuro.

Hay diferentes tipos de lateralidad y algunos de ellos pueden interferir en el correcto desarrollo funcional y cognitivo del niño. El caso de la lateralidad cruzada es el más conocido aunque no el único. Para que todo llegue a un buen término, hay que destacar la importancia de una buena estimulación psicomotriz. El juego y el movimiento son fundamentales en estas edades, permitiendo también así la correcta integración de los diferentes reflejos primitivos.


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